Columna de opinión Gonzalo Fuenzalida

Red El Mercurio publica columna de opinión de Gonzalo Fuenzalida sobre nueva ley de arrendamiento

Ley Devuélveme mi casa: la reivindicación del derecho a la propiedad

  • Entre julio y agosto se presentaron 1.424 demandas al alero de la nueva ley de arrendamiento, siendo las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío las que concentran el mayor número.
La ley Devuélveme mi casa entró en vigencia el 30 de junio de este año. A meses de la implementación de esta normativa, de la que fui autor cuando fui diputado, junto al senador Matías Walker, puedo hacer una evaluación positiva, ya que llega a solucionar un problema que aquejaba a miles chilenos que hasta hoy no encontraban respuesta efectiva en el sistema, y de lo que da cuenta las cifras del Poder judicial.

Las demandas ingresadas por término de contrato de arrendamiento por no pago hasta abril de este año (antes de la nueva ley) era de 4.370 en tribunales de todo Chile, con tan solo 15 sentencias entre enero y abril de 2022, todas arrastradas de juicios anteriores. Es más, el tiempo en dictar sentencia en primera instancia oscilaba entre 156 a 300 días y en las cortes de apelaciones la sentencia se demoraba en ser alegada y fallada seis meses.

Todos esos plazos incluían procedimientos legales y trámites engorrosos poco efectivos como demanda, audiencias, rendición de pruebas, resoluciones, sentencia. Hoy en solo 10 días y con una solo una demanda, el afectado puede recuperar su propiedad.

Pero qué ha pasado estos meses. Según el Poder judicial, solo entre julio y agosto se presentaron 1.424 demandas al alero de la nueva ley de arrendamiento, siendo las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío las que concentran el mayor número, seguidas por las ciudades La Serena, Rancagua, Talca, Temuco, Antofagasta. Y el promedio de resolución de los casos, alcanza entre los 30 y 40 días.

Sin duda, los beneficios son evidentes en términos de tiempo y burocracia, y a eso se suma que hoy los propietarios no solo pueden acogerse a esta ley por deudas de arrendamiento, también aplica para deudas de servicios básicos como luz, agua y gas y gastos comunes.

Claramente hemos logrado resolver años de infructuosos trámites, que no solo implicaban tiempo, sino que también el desgaste emocional y económico de los afectados. Pero el tema es más profundo, con esta ley se han reivindicado los derechos de los propietarios, vulnerados sistemáticamente por arrendatarios abusivos. Es por eso que hoy sentimos que hemos cumplido con ellos, con quienes el Estado tenía una deuda desde hace mucho tiempo.

No olvidemos que la mayoría de quienes adquieren una propiedad lo hacen con los ahorros, producto del esfuerzo de toda una vida de trabajo. Solo nos queda esperar que los beneficios de esta ley lleguen a muchas personas, pero para eso debemos difundir e informar sobre ella y esa es la tarea.

Fuente: Crónica de Chillán, El Mercurio de Calama, El Mercurio de Antofagasta, El Llanquihue, El Diario de Atacama, El Austral el Diario de Osorno.